jueves, 26 de abril de 2012

Análisis: La cabeza bien puesta e Introducción al pensamiento complejo. Edgar Morin

La cabeza bien puesta. “Repensar la reforma /reformar el pensamiento”. 
Edgar Morín. 
  Partiendo de los planteamientos hechos por Edgar Morín, en su obra “La cabeza bien puesta” se asume que la forma de apropiarnos del conocimiento debe estar en torno a la idea siguiente “Repensar la reforma /reformar el pensamiento”, posición ésta que demuestra un ciclo donde la reforma de la enseñanza debe conducir a la reforma del pensamiento y la reforma del pensamiento a la reforma de la enseñanza. Sin duda alguna, la enseñanza amerita un cambio que orienta a los educadores a aprender a enseñar y a los estudiantes a aprender a aprender y que ese aprendizaje adquirido no sólo es de conocimientos sino también que los orienten en un sentido definido en la infancia y aun más para la vida, es lo que Morín define como “aprender a vivir”.
   El autor, plantea la idea del pensamiento complejo, aplicado particularmente al proceso educativo y él propone una reforma de la enseñanza, sin embargo aclara que esto sólo será posible a partir de una reforma del pensamiento. Para reformar el pensamiento propone los principios de Pascal, según el cual “es imposible conocer las partes sin conocer el todo y es imposible conocer el todo sin conocer particularmente las partes”. Según esto, hay que superar el conocimiento fragmentario que conduce a remediar la funesta desunión entre el pensamiento científico, que disocia los conocimientos y no reflexiona sobre el destino humano y el pensamiento humanista.
   Por eso es necesaria una reforma del pensamiento que desarrolle nuestra aptitud para organizar el conocimiento y permita la vinculación de dos culturas divorciadas. Señala que existen tres desafíos por enfrentar: cultural, sociológico y cívico, ya que desde la educación inicial nos enseñan a aislar los problemas y los conocimientos, en lugar de integrarlos como uno sólo.
   Se hace una fuerte crítica a la sectorización del conocimiento en disciplinas y lo describe como un obstáculo para enfrentar la complejidad con una inteligencia general y el conocimiento del todo, lo cual será transmisible a la sociedad y al de estado, según sea la reforma del pensamiento. Con los planteamientos desarrollados en la cabeza bien puesta el pensador Morin, pone al lector en perspectiva sobre la manera de cómo se puede tener acceso a la información, al conocimiento en sí; la palabra clave en este texto y que sintetiza los diferentes aspectos que toca Morin es el término holístico, definiendo este como el todo que comprende un sistema dado; para el escritor las diferentes disciplinas que integran el conocimiento, cada una, es independiente pero forman un todo con el conocimiento, dentro de la unidad hay una especificidad; es decir, que aún cuando cada disciplina se conjuga con la otra para hallar u obtener un nuevo conocimiento, las misma guardan su independencia. 
   Es por ello que la pluri-disciplina constituye una asociación de disciplinas en virtud de un proyecto en común. Otro elemento al que hace alusión el autor y, el cual hace referencia al título del texto, es la organización, de allí deviene La cabeza bien puesta, al momento de accesar al conocimiento es necesario jerarquizar y organizar aquello que se quiere conocer o que se quiere investigar; aunque para Morin existe muchas veces un caos organizado, ya que la ciencia tiene como misión analizar el desorden de sus teorías. La idea no es evadir el desorden sino, tratar de buscar las respuestas y enlazar las partes del rompecabezas que den como resultado un conocimiento válido. 
   El pensador Morin plantea que en la actualidad se desaprovecha un gran cúmulo de información debido a la manera desintegrada como se está generando la misma, lo cual nos hace incapaces de usarla de forma adecuada. Esto hace referencia a las cegueras del conocimiento, la información sólo nos es útil cuando la conocemos y llegamos a entenderla. Asimismo el autor propone la reforma del conocimiento la cual debe estar impulsada por mentes creativas, innovadoras, capaces de generar cambios en las instituciones y ésta situación sólo se puede dar cuando los ciudadanos aprendamos a vivir en comunión, cuando lleguemos a conoceros a nosotros mismos, a nuestros vecinos, a nuestro contexto, lo que va a permitirnos obtener una visión global sin fragmentos, además va a permitirnos asimilar que somos individuos que formamos parte de un todo y que necesitamos vivir en sociedad por lo cual tenemos que asumir nuestra responsabilidad en nuestra localidad, en nuestra región, en nuestro país y en nuestro planeta, para así llegar a comprendernos, comunicarnos y tolerarnos. 

Introducción al pensamiento complejo. 
Edgar Morin. 
   El pensador Morín sostiene que la complejidad no es la respuesta sino el desafío y para tratar de afrontar este desafío él hace referencia o se vale de la teoría de la información, de la teoría de los sistemas, la cibernética, de los procesos de auto-organización de la biología, y en este en esta búsqueda o propósito que según él no es el de enumerar los “mandamientos” del pensamiento complejo sino el de sensibilizarse a las enormes carencias de nuestro pensamiento, y el de comprender que un pensamiento mutilante conduce, necesariamente, a acciones mutilantes. Tal propósito es tomar conciencia de la patología contemporánea del pensamiento, acerca de lo cual señala que la patología moderna del espíritu está en la hiper-simplificación que ciega a la complejidad de lo real. En éste sentido Morin propone el tetragrama: orden/desorden/interacción/organización, el cual no puede ser comprimido sino que debe mezclarse y combinarse. 
   Así mismo el filósofo francés se vale de tres principios para darle basamento al llamado paradigma de la complejidad: 
1. El principio dialógico: el cual permite mantener la dualidad en el seno de la unidad. Asocia dos términos a la vez complementarios y antagonistas. 
2. El principio de recursividad organizacional: es aquel en el cual los productos y los efectos son, al mismo tiempo causas y productores de aquello que se produce. 
3. El principio hologramático: con el cual se expone que no solamente la parte está en el todo sino el todo está es la parte. 
    Se tiene entonces que al igual que el tetragrama tales principios no pueden ser comprimidos ni separados, sino que deben mezclarse y combinarse y se entiende que la idea hologramática está en la idea recursiva la cual a su vez está en la idea dialógica 
   Para el autor la complejidad no debe ser entendida como una receta que él quiere compartir con nosotros sino que es un llamado que nos hace para que alcancemos la civilización de las ideas, Pues estamos en la prehistoria del espíritu humano pues en el plano del pensamiento consciente no estamos más que al comienzo.